Este es uno de los trabajos que mejor explican cómo es de verdad una retirada de amianto en un edificio público. La Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid encargó la reparación de las cubiertas del polideportivo y del edificio de mecánica del IES San Fernando, en la carretera de Colmenar (M-607), distrito de Fuencarral-El Pardo. La constructora que ganó la obra nos subcontrató la parte más delicada: quitar el fibrocemento con amianto y colocar la cubierta nueva. El plan de trabajo se aprobó en marzo de 2026 y la obra ya está terminada.
El trabajo en cifras
| Superficie de fibrocemento | Unos 2.470 m², en cuatro cubiertas |
|---|---|
| Cubierta más grande | Polideportivo, 1.420 m², a 8 metros de altura en cumbrera |
| Equipo | 3 operarios, con un máximo de 4 horas diarias manipulando amianto |
| Días de desamiantado | 11 según el plan (5 en el polideportivo) |
| Cubierta nueva | Panel sándwich de 50 y 100 mm |
| Tramitación del plan de trabajo | Algo más de tres meses |
| Control final | 5 mediciones ambientales por zona, analizadas por microscopía electrónica (TEM) |
Cuatro cubiertas, cuatro maneras de trabajar
Cada cubierta pedía un planteamiento distinto:
- Polideportivo. El fibrocemento estaba escondido: por encima tenía una cubierta de chapa metálica colocada años después, y por dentro las placas quedaban a la vista sobre la pista. Primero había que quitar la chapa y después el fibrocemento, a 8 metros de altura.
- Cubierta entre el polideportivo y la piscina. 655 m², plana y apoyada sobre un forjado de hormigón. El peto perimetral, de casi un metro, hacía de protección contra caídas una vez levantados los primeros paños.
- Dos cubiertas entre galerías. Más pequeñas y bajas, se desmontaron desde abajo con andamio propio: dos operarios arriba soltaban la placa y un tercero la recibía en el suelo.


Proteger un polideportivo para que se pueda volver a usar
Lo que más trabajo da en un edificio así no es quitar las placas, sino dejarlo limpio. Antes de empezar se cubrieron con plástico de 400 galgas las gradas, la pista, las porterías y los focos. La constructora colocó redes de seguridad por dentro y un andamio exterior para acceder a la cubierta. Se clausuraron las puertas del polideportivo y de acceso a cubierta, se balizó un perímetro de seguridad y la cabina de descontaminación se montó a pie de andamio, de modo que nadie entra ni sale de la zona de trabajo sin pasar por ella.


Seguridad en altura
Sobre el fibrocemento no se pisa nunca: es frágil y una placa rota es una caída. En el polideportivo, en cuanto se liberaron las primeras placas se montó una línea de vida provisional anclada a las cerchas metálicas, de cumbrera a cumbrera, a la que se enganchan los tres operarios. Donde había que apoyarse se usaron plataformas de reparto de cargas.
También se calculó el peso. Cada saca homologada lleva unas 10 placas y pesa alrededor de 400 kg. Repartidas sobre las cerchas suponen unos 160 kg/m², por debajo de los 200 kg/m² que admite la estructura. Desde ahí, una grúa las bajaba a la zona de acopio, donde esperaban al transportista autorizado.


Cómo se retira cada placa
El procedimiento es siempre el mismo: humedecer la placa, soltar las fijaciones sin romperla, sacarla entera y meterla en la saca o envolverla en plástico, etiquetada como residuo con amianto. Cuanto menos se rompe el material, menos fibras se liberan. Por eso el trabajo es manual y no se usan radiales ni herramientas que corten.
Limpieza y mediciones
Al terminar cada zona se retiraron los plásticos, se aspiró toda la superficie y se repasó con trapos húmedos. Después se tomaron 5 muestras de aire, analizadas por microscopía electrónica de transmisión (TEM), la técnica más precisa. Una zona no se da por terminada hasta tener un resultado limpio. Más sobre esto en mediciones ambientales.
La cubierta nueva
Con el fibrocemento fuera, las cubiertas se cerraron con panel sándwich de chapa de acero con núcleo de poliuretano: de 50 mm en la mayor parte y de 100 mm donde se necesitaba más aislamiento, con sus remates perimetrales. El instituto gana una cubierta sin amianto, estanca y aislada.


El papeleo: algo más de tres meses
Este trabajo es un buen ejemplo de por qué conviene pedir la retirada con margen. Así fueron los plazos del plan de trabajo ante el Instituto Regional de Seguridad y Salud en el Trabajo (IRSST):
| Fecha | Paso |
|---|---|
| 21/11/2025 | Presentamos el plan de trabajo |
| 19/12/2025 | El IRSST pide aclarar algunos puntos |
| 14/01/2026 | Entregamos las correcciones |
| 04/03/2026 | Plan aprobado |
Además del IRSST, el plan pasa por la Inspección de Trabajo. Una vez aprobado, hay que avisar del inicio con al menos 7 días hábiles, indicando los trabajadores que harán la obra, su formación y su aptitud médica, y el contrato con el gestor de residuos. Desde el 24 de octubre de 2026 rige el RD 847/2026, que fija un plazo de 45 días con silencio positivo, pero los requerimientos siguen parando el reloj, así que en obras grandes cuenta con más.
Si gestionas un centro educativo, una comunidad o una nave
Lo que funcionó aquí sirve en cualquier edificio con gente: planificar con tiempo para que la retirada caiga en vacaciones o en una zona que se pueda cerrar, proteger todo lo que quede debajo y no dar la zona por terminada sin mediciones. Si estás en ese punto, mira cómo trabajamos en comunidades de vecinos y en naves industriales.






